
Concentración llevada a cabo por STEE-EILAS ante el Consjeo Escolara de Navarra el 21 de Abril de 2007
La oficialidad del euskera en toda Navarra es el primer paso en el camino de la normalización lingüística en toda Euskal Herria. Conocer el euskera y poder utilizarlo en todos los ámbitos de la vida diaria es un derecho fundamental de todos los ciudadanos y ciudadanas de Euskal Herria y el sistema educativo debe proteger ese derecho en su integridad y para todas las personas.
La ley del vascuence nos divide en zonas. En la zona vascófona el sistema educativo debe garantizar el conocimiento del euskera a todo el alumnado. Numerosos estudios y la propia realidad prueban que los modelos A y B no consiguen ese objetivo en su totalidad. Sin embargo, dichos modelos siguen en vigor en la zona vascófona, en lo que constituye un auténtico fraude de ley.
En la zona mixta aprender euskera, aprender en euskera o aprender en sólo en castellano sin adquirir ninguna noción de euskera es algo optativo. Los modelos lingüísticos lo permiten. A ello hay que añadirle en los últimos tiempos experimentos como el Britsch, (50% en inglés y el otro 50% en castellano) permiten que toda la etapa escolar pueda transcurrir sin siquiera intuir la existencia del euskera. Los centros escolares no están hoy obligados por la ley a ofrecer euskera.
Por último, la ley cuya vigencia padecemos desde hace ya demasiado tiempo también establece una zona no vascófona y, como consecuencia de ello, se les sustrae el euskera a todos los habitantes del sur de Navarra, a pesar de ser una de las características específicas de nuestra tierra y una parte de su patrimonio, como pueda serlo el castillo de Olite o el entorno de Las Bardenas.
El conocimiento de las dos lengunas propias de Navarra es totalmente asimétrico. Los modelos lingüísticos son segregadores, por lo que la cohesión social y la igualdad de oportunidades exigen la desaparición del sistema de modelos lingüísticos. Organizar la enseñanza por modelos lingüísticos genera grupos homogéneos en los centros escolares y ello perjudica notablemente la convivencia entre personas distintas, y ello puede generar conflictos en un futuro próximo.
Para la normalización lingüística son necesarios cambios normativos en Navarra. En este sentido, en otras comunidades ha habido de todo tipo acuerdos. En las Islas Baleares (con mayoría del PP), hace mucho que disponen de un decreto de normalización lingüística en el que se establece que al menos el 50% de la enseñanza, en todos los niveles y en todos los centros, será en catalán. En Galicia también tienen un decreto similar.
En la propia Euskal Herria existen otro tipo de políticas lingüísticas. En la Comunidad Autónoma Vasca, la ley especifica que el sistema educativo debe garantizar que todo el alumnado conozca el euskera al finalizar la escolarización obligatoria. Todavía no se han puesto en marcha las medidas necesarias para que se pueda cumplir lo dispuesto en esa ley.
De cualquier manera, no podemos olvidar que la transmisión y supervivencia de una lengua no puede ser resposabilidad únicamente de la enseñanza. El euskera no puede ser una lengua que sólo se hable en los centros escolares. Debe estar presente en nuestro entorno lingüístico, se tiene que oír en la plaza del pueblo, en la televisión, en la radio, en el teatro, en el cine, en las conferencias, en el sindicato, en cualquier parte.
Hay por donde empezar y queremos pedir al Gobierno que surja del próximo parlamento que por favor considere la normalización del euskera como un tema urgente. Para que nuestra Lingua Navarrorum pueda seguir viva necesita cambios profundos e inmediatos, necesita medidas eficaces, y la primera de ellas el ser una lengua oficial en toda Navarra.
Iruñea-Pamplona, 21 de abril de 2007.
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